domingo, mayo 22, 2011

Ya se viene

Ya se viene, ya se viene, lo prometo...

lunes, febrero 22, 2010

Antonio Tabucchi: “el mundo está perdiendo la memoria”

Es uno de los escritores europeos más reconocidos en el mundo, no tanto por la cantidad de libros que vende, sino por la fuerza y la economía narrativa con que los escribe. Le han concedido el Premio Jean Monnet de Literatura Europea; el Campiello, el Scanno y el Frontiere 2010, en Italia; el Médicis, en Francia, y el Francisco Cerecedo, en España. En Colombia y en Latinoamérica se convirtió en autor de culto desde que tradujeron al español Sostiene Pereira, su obra más celebrada, llevada al cine por Roberto Faenza y Marcello Mastroianni. Para él, si la vida de cualquier persona no es convertible en un relato, no vale la pena.

Hubo que esperar un mes para escucharlo al otro lado de la línea, en un español con acentos italianos y portugueses. Acaba de almorzar omelette a las finas hierbas, con mucha limonada, el plato que hizo célebre su personaje Pereira, un periodista cultural en época de dictadura.

Para acercarse a su depurada técnica, de estructuras abiertas y ambiguas, de prosa dialogante, hay que entender la conexión con el poeta portugués Fernando Pessoa y descifrar las pistas que riega en Autobiografías ajenas, los ensayos sobre su obra; La gastritis de Platón, donde analiza el papel y el compromiso de escritor, y Los volátiles del beato Angélico, reflexiones en honor al santo preferido de este escritor ateo, amante de las estrellas.

Antonio Tabucchi somete al lector con distanciamiento, suspenso, incertidumbre, enigmas. Su tono es alucinante, raya en lo esquizofrénico, perturba. Y él no parece tan oscuro. Más bien gentil, pícaro, irónico, con una visión del mundo a favor de los perseguidos, los perdedores, las minorías, las ideas de izquierda.

Maestro: en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, en marzo, se presentará la obra ‘Nocturn’, inspirada en su libro ‘Réquiem’. Es un montaje de la compañía Circol Maldá, de Barcelona. ¿Qué sabe de ella?

La conozco, la vi en Barcelona, me ha gustado muchísimo. Es una cosa muy bella, llena de sugestión, de atmósfera, hecha por un gran realizador.

Se ha dicho aquí que usted va a venir a Bogotá para el estreno.

No he sido invitado ni tengo previsto ir. Quisiera conocer Colombia, pero soy viejo y un viaje tan largo me cansaría demasiado.

Esta semana lanza en Europa y en un par de semanas en Colombia su nuevo libro de cuentos ‘El tiempo envejece deprisa’. ¿Está inspirado en la antigua Europa comunista?

Y fascista. Es bueno especificarlo (ríe a carcajadas roncas). En realidad tiene que ver con el tiempo. Estamos hablando, usted desde Colombia, yo desde Francia, el tiempo que estamos viviendo es el mismo y el libro se pregunta cuál es ese tiempo, el de la posibilidad de hablar desde dos continentes por un teléfono. Otro ejemplo: usted envía su dinero, ojalá lo tenga, a un banco de Suiza o yo envío mi dinero, si lo tuviera, a un banco de las Islas Caimán con un mail, es instantáneo, un flash. Es diferente este tiempo a cuando usted iba al banco con las notas del dinero en el bolsillo. Es sobre el tipo de tiempo que estamos viviendo todos ahora. En este sentido me interesó la Europa del Este que acaba de entrar a Occidente trayendo consigo un tiempo distinto, un calendario diferente.

Otro factor determinante de sus escritos es la memoria.

Sí, porque la memoria está hecha de tiempo. Si se pierde la memoria de los hechos que ya pasaron, también se pierde el tiempo. Y en este momento me parece que el mundo está perdiendo el tiempo y, por tanto, está perdiendo la memoria. Me acuerdo de un importante obispo que estaba de paso por Argentina (el ultraconservador polaco Richard Williamson) y dijo que ¡el Holocausto no aconteció! El había perdido la memoria, pero lo más grave es que les imponía esta pérdida de la memoria a los otros.

¿Qué fenómeno es este que nos lleva a los colombianos, a los europeos, a casi todos a olvidar nuestras tragedias?

Vivimos una época de sobreinformación en la que se piensa en mucho y en nada. Si usted pregunta a muchos jóvenes en Europa quién era Hitler, le pueden responder que era un músico de rock o una persona muy buena. El cerebro del hombre está hecho de memoria, por lo tanto de tiempo, y debe ser cultivada.

¿La estructura del nuevo libro sólo se centra en Europa?

Son nueve cuentos que se desarrollan en varios sitios, por ejemplo uno en Bucarest, otro en Budapest, uno en Nueva York.

¿Va a venir a América Latina a promocionarlo?

Conozco Chile, Brasil, México, Cuba, pero no tengo previsto ir. El tiempo ya ha pasado para mí y por eso es que hablo tanto de este tema.

Usted sólo tiene 66.

El tiempo me pesa en las espaldas. He sido muy vagabundo, he viajado demasiado. Ahora tengo que encontrar el momento de hacer una pausa y quedarme en un sitio, aunque es muy difícil escoger el lugar.

Por lo que he leído, su vida transcurre entre la Toscana, donde nació y tiene sus libros, Lisboa y París. ¿Campo o ciudad?

No sé, estoy reflexionando. Soy campesino de origen, pero el campo me entristece. La modernidad de la ciudad es más cómoda.

La muerte es otro tema recurrente en obras como ‘Réquiem’ y ‘Tristano muere’.

Me interesa por cómo la está viviendo la humanidad, no tanto desde el punto de vista personal. La gente está pensando muy poco en la muerte, los hombres se creen un poco eternos en este momento, creen tener la eternidad en el bolsillo, están muy acostumbrados a ver cadáveres. Usted prende la televisión y los ve y piensa que los cadáveres son la muerte, pero son dos cosas distintas. No saben lo que es la muerte. La muerte es un gran misterio, no es un simple cuerpo sin vida, los hombres están habituados a ellos y ya no les generan ningún sentimiento, tal vez como ver un cementerio de coches.

¿Las guerras y la violencia son reflejo de eso?

Sí, porque quien no piensa en el misterio también tiene poco respeto por la vida y por el cuerpo. Hay muchas torturas en el mundo. No se entiende que el cuerpo es el albergue del espíritu, la cosa más sagrada.

¿Y cuál es su lectura personal de la muerte?

No la imagino porque me parece otra dimensión, como si estuviera durmiendo. No sé si será un sueño continuo. Como decía Calderón, si la vida es sueño o sueño la vida. No se puede imaginar lo desconocido, la privación de la vida, y por eso hay que tener más respeto por ella.

¿Cómo quiere que lo recuerden?

Como se recuerdan los otros escritores: alguien que tuvo un tiempo muy limitado para vivir en este tiempo y que pasó gran parte de su vida dedicado a poner por escrito lo que pensaba.

¿Una veintena de obras son suficientes o cuál le falta?

Siempre falta alguna cosa, si no, la literatura no tendría razón de existir. Sería necesario tener cinco vidas para poder escribir de los temas que el mundo nos ofrece. Y no hay alguno para privilegiar. Todo lo que existe merece ser contado si a una persona le interesa, así sea lo más humilde, no hay una jerarquía. La batalla de Waterloo no es más importante que la silla en la cual estoy sentado en este momento, porque la silla es una invención grandísima de la humanidad. Se podría escribir una gran novela sobre la silla.

¿En qué lugar está ahora?

Es un pequeño apartamento que tengo desde mi época de estudiante en la Universidad de París, cerca de la Sorbona.

¿Qué escribe por estos días?

Ahora no escribo. Estoy leyendo filosofía italiana.

¿Qué autor?

En este preciso momento un ensayo de un gran filósofo de la política social, liberal: Norberto Bobbio, que murió en 2004.

¿En literatura cuáles son sus referentes italianos?

Sciascia, el maestro siciliano, y Passolini.

viernes, septiembre 25, 2009

60 watts

domingo, agosto 10, 2008

Taller PlastiVida en México


Formada como diseñadora de vestuario en la DuocUC, Cecilia Toro (Santiago de Chile) se ha especializado en el diseño y modelado de personajes en plastilina.
Cecilia otorga un carácter muy singular a cada creación y en su joven trayectoria profesional, cuenta ya con diversos reconocimientos que destacan la gran calidad de su trabajo.

De visita en México en septiembre próximo, Cecilia impartirá un taller de 3 días en la tienda galería Dime.
Experiencias Creativas:
2004
:: Ilustraciones en plastilina para suplemento infantil "Timòn", diario El Mercurio.
2005
:: Ilustraciones en plastilina y otras tècnicas para el suplemento, "Zona de Contacto", diario El Mercurio.
:: Ilustraciones en plastilina para libro "Pequeña historia de la electricidad en Chile", Empresa Enersis.
2005-2006
:: Diseño de personajes y factura de diseños en plastilina para stop motion en programa infantil "Enetenetu"
(Tronia-TNV), premiado en 2005 por el Consejo Nacional de TV.
:: Ilustraciones en plastilina para revista "Infamemag" y para el premiado blog del periodista Lino Solís de Ovando, a convertirse en libro próximamente.
2007
:: Realización de minimetraje ganador “Coipo milk” (30 segundos de animación stop motion en plastilina) para concurso “anima tu sueño” organizado por Zona de contacto en razón de la película “La ciencia del sueño” de Michel Gondry.
:: Animación stop motion, diseño de personajes y factura de diseños para productora "Solo por las niñas" www.spln.cl en programa infantil Wayapolis, premiado en 2006 por el Consejo Nacional de TV.
:: Ilustraciones en plastilina para Campaña Plan Auge, Ministerio de Salud de Chile, y para campaña informativa del Ministerio de Salud del Gobierno de Chile.
2008
:: Diseño de personajes y factura de diseños en plastilina para stop motion en programa infantil "Cantamonitos" (Tronia-TNV) premiado en 2007 por el Consejo Nacional de TV.
:: Colaboraciones (producción e ilustración) para suplemento diario La Tercera Revista “Mujer”, Revista ”YA” (Diario el Mercurio) y revista Miss 17.
:: Producciones fotográficas “Manos Mágicas” (manualidades para niños) para suplemento infantil “Icarito” del diario La Tercera.

Links:
http://www.youtube.com/watch?v=evI6vZ5O46o&feature=related
http://www.facebook.com/p.php?i=616217074&k=YVD56WVSS6VMZFCEPEY5S
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PlastiVida en México
Taller 9, 10 y 11 de septiembre 2008
:: Horario: de 16.00 a 20.00 Hrs.
:: Descripción: Diseño y modelado de personajes en plastilina.
:: Objetivo general: Diseñar figuras de plastilina para uso en animaciones o fotografía, claymotion, referencias y características generales.
:: Temas: Modelado, figura humana, gravedad, fotografía e iluminación
:: Material requerido: Plastilina, herramientas de modelado, block de dibujo, lápices.
:: Equipo: Cámara digital, laptops.
:: Costo: $ 1,600.00
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:: Cupo limitado.
Reserva tu lugar con $ 500.00 directamente en Dime o por depósito bancario
en Banorte. Beneficiario: Laura Cecilia Gómez Sánchez, Cuenta 0549197364,
Clave 072470005491973642, Suc. 0877 Las Américas.

Envía el baucher con tus datos al fax (55) 2454 6791
o al correo plastivida@mexicandesign.com

D i m e
Av. Alvaro Obregón 185-B
Col. Roma, México, D. F.
Tel. 55. 2454 67 90 y 91

Informes y contacto Cecilia Toro:
plastivida@mexicandesign.com

Organiza: Guía de Diseño Mexicano.

martes, julio 15, 2008

Bases Concurso de Cuentos Revista Paula 2008

Acá les dejo las bases de uno de los concursos más esperado de la escena literaria chilena. Debe ser porque si ganas, además del dinero que no es menor, te llenas de notoriedad, debido a que usualmente cuenta con un excelente jurado, aspecto que se ratifica esta vez con el argentino Martin Kohan y el peruano Iván Thays. Suerte a todos los que participen.

1. Podrán participar todos los chilenos y los extranjeros con residencia legal en Chile. No podrán hacerlo los empleados y colaboradores de Paula Ediciones S.A. y de la Universidad Diego Portales, ni sus familiares consanguíneos o afines hasta segundo grado.
2. Cada participante puede enviar un solo cuento, firmado con seudónimo. Debe ser en español, inédito y exclusivo; es decir, que no haya sido publicado ni sea publicado durante el desarrollo del concurso, y que no esté participando en otro concurso. Revista Paula se reserva el derecho de iniciar acciones legales contra quienes violen la exigencia de originalidad.
3. La extensión del cuento debe ser de no más de 15 carillas escritas en hojas tamaño carta, a máquina o en computador, con caracteres cuerpo 12, a doble espacio.
4. Los trabajos podrán ser enviados a Concurso de Cuentos PAULA, Revista Paula, Avda. Vicuña Mackenna 1962 Piso 1, Ñuñoa, Santiago. La entrega deberá ser realizada de la siguiente forma: en un sobre, incluir el cuento original firmado con seudónimo y cinco copias del mismo, también firmadas con seudónimo. Dentro de este sobre, en otro sobre cerrado que indique el nombre del cuento y el seudónimo del autor, incluir todos los datos personales: nombre completo, número de carné, dirección, teléfono e e-mail si lo tuviera. Los envíos desde provincia deben hacerse por correo certificado.
5. El plazo de recepción se abrirá el lunes 16 de junio de 2008 y se cerrará impostergablemente el viernes 29 de agosto de 2008 a las 18:00 horas.
6. Habrá un único premio de $1.500.000 y la edición del cuento – junto a los demás cuentos finalistas - en un libro editado por la Universidad Diego Portales.
7. Por acuerdo con la Universidad Diego Portales, esta Universidad, a través de su Departamento de Publicaciones, editará un libro con el cuento ganador y los finalistas del concurso, el cual se venderá comercialmente. Los autores seleccionados por el jurado se comprometen a autorizar expresamente la publicación de sus cuentos en la antología, por la cual no recibirán pago alguno por concepto de derecho de autor, como tampoco lo hará Paula Ediciones S.A. en su calidad de organizador.
8. El veredicto emitido por el jurado se publicará en alguna de las ediciones de revista Paula de noviembre de 2008.
9. La entrega del premio y presentación del libro que editará la Universidad Diego Portales, se realizará después de la publicación del veredicto.
10. No se devolverán los trabajos no premiados.
11. El autor que presente un cuento a concurso, garantiza al editor del libro y a los organizadores, la autoría, originalidad y propiedad de los derechos de autor sobre la obra y se obliga a responder de la evicción y responsabilidades legales que le correspondan, liberando al editor y al organizador de cualquier responsabilidad por cualquier daño, y de cualquier reclamación que terceras personas pudieran hacer respecto de ésta. El autor se obliga a indemnizar los daños y prejuicios directos e indirectos, morales y patrimoniales, que pueda sufrir el editor y el organizador por dicha causa. En caso de plagio, el autor será el único responsable ante el autor plagiado.
12. La presentación de los trabajos implicará la aceptación de estas bases.

domingo, junio 22, 2008

Entrevista con el escritor Abelardo Castillo


Esta entrada es pura nostalgia. Les dejo acá una entrevista que tuve el honor de realizarle al gran escritor argentino Abelardo Castillo, en su residencia de Hipólito Irigoyen, donde vive con la escritora Sylvia Iparaguirre.
Salió publicada en la revista chilena ''Cultura y Tendencias'', un proyecto por el que sigo teniendo mucho cariño, que sigue con vida, y que es dirigido por mi amigazo Claudio Pereda.
Si mal no recuerdo la hice en el 2004, durante una estadía en Buenos Aires, en la que también tuve la oportunidad de entrevistar a los escritores Juan Sasturain y Juan Martini.
La entrevista a Castillo me la consiguió otro escritor, Vicente Battista, un buen amigo del que, lamentablemente, hace tiempo no sé nada. Llegué a la casa de Castillo con algo de temor, teniendo demasiado presente que me enfrentaba a un tipo del que algunos hablaban horrores, como si hubiera sido la reencarnación argentina de Jekyll y Mr. Jyde.
Pero lo mío fue sólo ganancia. Una experiencia iluminadora. Alguien al que llegué a enfrentar, después habría de descubrirlo, para reafirmar, de una buena vez, que la literatura era mi destino.
Ojalá que la disfruten, tanto como yo llegué a disfrutarla mientras la escribía:




El connotado escritor argentino Abelardo Castillo y los secretos de su taller literario

“Recomiendo que se sientan escritores lo más pronto posible y que acepten la literatura como destino”

Considerado uno de los mejores escritores vivos de Argentina, Castillo posee una metodología de trabajo muy anhelada por los narradores jóvenes, quienes año a año forman parte del ritual creativo y literario que organiza en su propio hogar. CyT conversó en la propia casa del autor de la novela de culto “El que tiene sed’’, para saber más detalles en torno a los consejos que entrega a sus alumnos.

Calle Hipólito Irigoyen, en la ciudad capital trasandina. Una casa de dos pisos, con la columna vertebral de mármol, por la que desciende Abelardo Castillo, ese ogro escritor del que todos cuentan historias de temer. Tiene los ojos achinados, un bigote a lo Fu Man Chu. Invita a sentarse y luego de estar frente a frente, su mirada insiste en caminar por el piso de parquet, incapaz de detenerse con decisión sobre los ojos de su interlocutor.

Los devaneos de la mirada hacen recordar su propia reflexión, aparecida en “Ser escritor’’ (Perfil Libros, 1997): “El único lugar donde se comunica un hombre que escribe es en sus libros y son sus personajes quienes hablan por él. Los escritores, en general, son grandes tímidos. Tal vez porque saben que los sentimientos más profundos sólo pueden manifestarse con palabras triviales’’.

Aunque aún no entra en confianza, se siente que los excesos de este “gigante egoísta” no dejarán verse en la tarde que sirve de entorno para el encuentro, cuando las nubes de Baires ya son parte de la noche anterior, el aire refresca afuera y la escritora Sylvia Iparaguirre, su esposa de blondos cabellos, aparece en escena, dejando claro que la salvación está en encontrarse una tímida a la medida.

Abelardo Castillo (1935), nacido en San Pedro, provincia de Buenos Aires, escribe como siempre: haciendo día la noche. Trabaja en una nueva novela que, como ha sido habitual en su vida, lo dejará contento a medias: “Nadie escribió nunca un libro. Sólo se escriben borradores. Un gran escritor es el que escribe el borrador más hermoso’’, comenta.

Y vaya que sus borradores lo han sido. Comenzando por “Las otras puertas’’ (Premio Casa de las Américas, 1960), el libro de cuentos con el que se consagró con la crítica argentina, la que por estos días lo califica entre los tres escritores vivos más descollantes, junto a Juan José Saer (fallecido después de la aparición de esta entrevista) y Ricardo Piglia. De sus novelas, dos se constituyen en esenciales: “El que tiene sed’’ (1985) y “Crónica de un iniciado’’ (1991), en la que su alter ego Esteban Espósito intenta canjear su vida por la literatura.

En ensayo cabe anotar su iluminador libro “Las palabras y los días’’, y en teatro las no menores obras “Israfel’’ y “El otro Judas’’. Pero pese a todos los reconocimientos de la crítica (Premio Municipal de Novela, Premio Internacional de Autores Contemporáneos, Premio Konex de Platino y Nacional de Literatura, entre muchos otros), y de su gran legión de lectores, Castillo sigue comentándole a su fiel pipa, con la que juega con sus peludas manos, que él sólo es un aprendiz, que seguirá aborreciendo de los que se consideran profesionales de la literatura.

Ese sello de humildad y de ética creadora es la primera lección con la que se encuentran los nóveles escritores que deciden ingresar a la Escuela Castillo (del cual han salido creadores de la talla de Juan Forn y Marcelo Caruso), una mesa que juega a crear el mundo hasta altas horas de la noche, que discute y ríe como si no hubiera más certezas de que una historia puede salvar al mundo. Porque como lo dice el mismo literato, “un escritor es, tal vez, un hombre que establece su lugar en la utopía’’.
Los que llegan a su taller son jóvenes. Lo más probable es que sean autocomplacientes con sus primeros trabajos. ¿Cómo maneja la decepción?
- Prefiero a los que no han pasado por otros talleres. Y si han estado, les digo de inmediato que se olviden de lo que vieron. Hay que partir de cero. Porque de lo contrario, se crea una discusión que es abstracta. Si tú tienes un taller y vos le dijiste que tal cuento es malo, y yo digo después que es bueno, ya no se discutirá más del cuento, sino que los que comienzan a discutir somos vos y yo. Luego, lo primero que les doy a leer son “Las cartas a un joven poeta’’, donde Rilke dice “no le preguntes más a nadie cómo son tus textos”. Y donde aparece esa frase que fue fundamental para mí en la preadolescencia: “En la hora más profunda de su noche, pregúntese si debe escribir. Si la respuesta es sí, entonces siga adelante’’.

¿Dónde queda la técnica? ¿Es un punto a tratar en su taller?
- Sylvia se encarga de ese tema. Les hace leer varias novelas que luego se discuten desde el lugar que quiera. Si alguien estudia psicología, bueno, que me diga cómo serían Madame Bovary y Ana Karenina si fueran a su consultorio, qué clase de patología sufrirían. Si a alguien le gusta la arquitectura, que comente las descripciones de la Casa Usher, de Poe. Al mismo tiempo, que logren saber por qué Balzac describía a sus personajes del modo en que lo hacía. Porque quería representar una clase, una cultura; una cantidad de cosas que hoy no significan nada. Los pobres y ricos se visten igual, por ejemplo. Por lo tanto, hoy hay es más útil describir la posición de un pie, como se tira el pelo hacia atrás, etcétera.

¿Mantiene el equilibrio entre las mujeres y hombres que conforman su taller? Lo pregunto debido al antiguo tema de la defensa de la literatura femenina.
- Me da lo mismo. Es cierto que las mujeres repararán en cosas que los hombres no, pero uno debería leer un texto sin sexo. La literatura es buena o mala. El húngaro, redescubierto, Sandor Maray, escribió “La herencia de Esther’’, que está narrada por una mujer. Si tú no sabes que la escribió un hombre, pensarías perfectamente que la escribió una mujer. Vale decir, que la literatura no tiene sexo. Si no, no existiría el teatro.

Se le conoce más como cuentista que como novelista, dramaturgo o ensayista. ¿Es necesario que los que vienen a su taller tengan claro a qué género abocarán todos sus esfuerzos?
- Así como no creo en el sexo de la literatura, como tampoco en lo moral o inmoral de un texto, no creo demasiado en los géneros, en cuanto al proyecto esencial de un escritor. Escribo lo que puedo y no lo que quiero. Porque hay historias, temas, que nacen con la forma ya puesta. Se te ocurre una historia y es un cuento; muy difícilmente sería una novela. O determinada situación y sientes que es un poema. Es cierto que hay escritores de género, como Neruda, quien prácticamente no sabía escribir en prosa, pero hay otros que se pasean por diversos géneros con cierta calidad. Sin embargo, en el taller paso lo que es un cuento, pero después les digo que lo olviden.

¿Cómo controla el ego de estos jóvenes? A su juicio, ¿cuándo deben considerarse escritores?
- Les recomiendo que se sientan escritores lo más pronto posible. Vale decir, que acepten que son escritores sin caer en la locura. Porque una cosa es creerse escritor y otra un gran escritor. Lo importante es que acepten la literatura como destino. Sin embargo, te diría que luego de las conversaciones que tengo con ellos, antes del taller, es normal encontrar que el noventa por ciento ya se considera escritor.

¿Aunque no hayan publicado?
- Por supuesto. Hay de todo. Este taller es más un coloquio entre pares, que una academia. Lo que a mí me importa es que el que no ha publicado nada se sienta igual escritor. Y que el que sí ha publicado, entienda que ser escritor no significa nada. Muchas veces lo he dicho: yo no me autocalifico como escritor, simplemente soy un hombre que, además, escribo. Es decir, vivo, tengo problemas, pago cuentas, me interesa la política. Nunca me pondré el giro escritor profesional. Detesto esa definición. Creo que un abogado es un profesional, un farmacéutico o un médico. Pero un escritor siempre será un amateur.

Eso no significa que no sirva la disciplina...
- No, por supuesto. Debería estar presente, aunque lo curioso es que los escritores que tienen más talento, suelen ser muy indisciplinados. Rehuyen la escritura, escriben sólo cuando tienen ganas. Por eso hay que sugerirles que se hagan de una disciplina, que puede ser personal. Como escribir de noche. O en la mañana, como Liliana Hecker (con la que Castillo formó la revista “El escarabajo de Oro’’, junto a Vicente Battista y Bernardo Jobson), quien todavía se levanta a las siete de la mañana. Yo del sólo hecho de pensar que me tengo que levantar a esa hora, me inhibe no sólo las ganas de escribir, sino las de vivir, por el hecho de que suele ser la hora en que decido acostarme. Hay una anécdota de Pío Baroja, en la que se cuenta que alguien pasa por el lado de su escritorio y le pregunta “¿Escribiendo, Don Pío?’’, y él responde, “No, descansando’’. Luego pasa el mismo tipo y le vuelve a preguntar: “¿Descansando, Don Pío?’’, y él responde, “No, escribiendo’’. Estaba escribiendo hacia adentro, el típico comportamiento del escritor que rehúye de la escritura.

¿La autoreferencia le molesta? ¿Sugiere dejarla de lado?
- La autoreferencia es independiente de la calidad de un texto. Si tuviéramos que sacarla de la literatura, estaríamos quitando una considerable parte de la literatura. Por ejemplo, toda la obra de Tolstoi, aunque no se note por su estructura. ¿Qué quedaría de Henry Miller? Una de las mejores novelas de todos los tiempos, “En busca del tiempo perdido’’, es autoreferente.

Sin embargo, hay autores que recomiendan la distancia afectiva con los hechos que se quieren narrar. Dejar pasar un tiempo. ¿La autorreferencia de los jóvenes no contradice ese consejo?
- Casi todos los escritores lo han dicho. Pero eso no quiere decir que no uses tu vida. Yo he escrito unos sesenta cuentos publicados y muy pocos son autoreferenciales. Sin embargo, tengo una novela, “El que tiene sed’’, que parece muy autobiográfica, porque yo fui alcohólico y técnicamente lo sigo siendo, aunque no beba. Para mí el yo es un punto de vista que te permite mentir mucho más. Porque cuando el autor dice yo, provoca de inmediato que el lector crea que esa experiencia le pasó al autor. Te diría que el famoso “yo” de Henry Miller es setenta por ciento invención pura. Si Miller hubiera vivido como dice en sus libros que vivió, no habría tenido tiempo para escribir. Se lo habría pasado en la cama. Pero por otra parte, creo que toda la literatura es autobiográfica. Porque es tu autobiografía espiritual o real. En la literatura de Borges, que parece tan distanciada de su vida, está él de punta a punta. Hablar con Borges o leer ciertos cuentos suyos es la misma cosa.

Para finalizar, me gustaría saber si luego de estar unido bastantes años con Sylvia Iparaguirre, ¿considera que unirse con un par es la manera más segura del amor para un escritor?
- No sé si la más segura. Pero da la impresión de ser bastante perdurable. Los escritores tienen tendencia a durar bastante y, en algunos casos, a llevarse muy bien. Esa unión nos permite hablar tu propio tema. De ahí que también tus principales amigos sean escritores, aunque para mí ellos son esencialmente mis amigos y luego escritores.

(RECUADRO)

El falso realismo

¿Cuánto importa la valentía del escritor?
- Creo en el escritor comprometido y no en la literatura comprometida. Todos tenemos a priori una idea del mundo, que se sentirá en el texto, pero el primer compromiso es la valentía con que se compromete con la idea, más allá de que sea un cuento fantástico o realista.
Hay una tendencia muy norteamericana de insertar marcas en los textos, ¿qué le parece?
- La detesto. A veces significa inhabilidad para describir aquello que el autor quiere significar a través de la marca. Si tuviéramos que leer a Kenzaburo Oé o a Mishima a través de las marcas japonesas, no entenderíamos nada. Creo que es un falso realismo.

Actualmente se está hablando mucho de los autores para escritores, como se decía de Faulkner, Onetti. ¿Qué opinión tiene de ese resurgimiento?
- Creo que la literatura puede ser muy “culturosa”. Pero a mí no me interesa escribir para escritores, ni para profesores. Menos para profesores. Sí para la gente. Para mí la literatura debe contarme historias. No creo en la literatura que habla de literatura.

Esto de que la literatura hable de sí misma, ¿no pasará por creer que el escritor es más importante que ser carnicero o taxista?
- Es probable. Lamentablemente, un libro para muchos escritores no es una cosa sustantiva, que pertenece al ser. Sino que es un adjetivo. Dicen: “Escribí una novela y soy novelista’’. Como si dijeran soy libro, soy alto, soy sincero.

sábado, junio 07, 2008

Reportaje sobre el aborto terapéutico



Acaba de salir la publicación de un reportaje que hice para la edición 979 de la revista Vistazo, del grupo ecuatoriano Ecuavisa.

Bajo el título ''Aborto terapéutico el dilema'', muestro distintas voces de la sociedad civil quiteña, todas expectantes de lo que la Asamblea Constituyente resuelva sobre el aborto terapéutico en la nueva Constitución.

Liberales o ultra conservadores, todos exigen un debate más abierto sobre este tópico, en un país donde se observan abiertas contradicciones legales, como el hecho de que se pueda comercializar el medicamento Glanique, una de las marcas de la píldora del día siguiente, y no Postinor 2, el más mediático de los anticonceptivos de emergencia, siendo que ambos responden al mismo genérico, el levonorgestrel.

viernes, mayo 02, 2008

Revista Havre



Desde agosto del 2007 estoy escribiendo en revista HAVRE, una publicación bimensual ecuatoriana que ya lleva ocho números, y en la que estoy muy contento de poder colaborar con regularidad, ya que tiene un lindo diseño y cada vez mejora en cuanto a sus colaboradores.
La revista pone su mirada en los temas de ciudad y de calidad de vida, principalmente, siempre con un énfasis fotográfico, para lo cual cuenta con excelentes fotógrafos, entre los que destaca Geovanny Verdesoto, quien acaba de ganar en Roma, Italia, el Premio IILA Fotografìa, por su proyecto ''Los testigos del cotidiano vivir'', trabajo que actualmente se exhibe en la capital italiana, como parte de la VII Edición de Fotografía ''Festival Internazionale di Roma''.
Con Geovanny acabamos de publicar un reportaje sobre el peligro en que se encuentra el patrimonio de la ciudad de Quito, que en lo que se refiere a arte religioso, es uno de los más preciados del mundo. Sin embargo, como suele suceder en Latinomérica, la falta de recursos y de visión política, hacen difícil que no sigan ocurriendo robos patrimoniales como los que me tocó reportear por el centro histórico de Quito.












Para los que deseen más información y están fuera de Ecuador, pueden entrar a la página web de la revista, www.revistahavre.com. Quienes sí estén dentro del territorio y se interesen por leerla, sólo tienen que acercarse a un supermercado Super Maxi para comprarla, o a alguna de las principales librerías del país.

jueves, abril 10, 2008

Portada para ''Canela Nosferatu''


Por fin salió la portada de ''Canela Nosferatu'', mi segundo libro infantil en el Ecuador -el primero fue ''Cecilpúas'', novela para niños desde los 10 años, que salió en marzo 2007-, dibujada por el ilustrador ecuatoriano Willo Ayllón. con quien me encantaría seguir trabajando.
Aprovecho la oportunidad para colocar acá la portada alternativa, que finalmente no irá, pero que a mí también me llenaba en el gusto. Sin embargo, la editorial terminó por quedarse con el encanto de esos dos niños abrazados, algo asustados antes de entrar al castillo de Canela Nosferatu, y que a mí también me gusta.
El libro llegará en un par de semanas a las librerías de todo el país, destinado a niños desde los ocho años, y también será vendido directamente en los colegios del Ecuador.

martes, marzo 18, 2008

Ilustraciones para ''Canela Nosferatu''


Ya casi sale del horno el trabajo de ilustración para mi nuevo libro infantil, ''Canela Nosferatu'', esta vez para niños de 8 años en adelante, que saldrá el próximo mes a librerías y colegios el Ecuador, con excelente ilustraciones de Wilo Ayllón, y por Editorial Alfaguara, tal como sucedió con ''Cecilpúas''.
Tengo fe en que ''Canela Nosferatu'' volverá a darme las satisfacciones que me dio el primer libro, pese a que esta vez el texto está más emparentado con la fantasía y el humor, a diferencia de ''Cecilpúas'' que era una historia más realista, donde se planteaba el tema del abuso sexual infantil.
Como les contaba, las ilustraciones corren por cuenta de Wilo Ayllón, artista local que a la editorial y a mí nos ha dejado muy contentos, porque entendió rápidamente el concepto del libro, lo que no siempre resulta.
Por eso les coloco acá en el blog algunas de las ilustraciones preliminares para ''Canela Nosferatu'', las que han sido mejoradas para la publicación final. Nos pareció que éstas son demasiadas perfectas, y queríamos sentir y apreciar un poco más el trazo de Wilo, y créanme que lo ha logrado.